Con gran entusiasmo, todo el equipo institucional participó en esta divertida propuesta que trajo de vuelta juegos tradicionales que marcaron una época: mata gente, soga, mundo, tumba latas, costalazo, trompo, entre otros. Cada dinámica permitió revivir momentos llenos de risas, trabajo en equipo y espontaneidad, reforzando los lazos de cercanía entre colegas.

Más allá de lo recreativo, esta experiencia se convirtió en un espacio para reconectar con la infancia, liberar tensiones y valorar la importancia del juego como herramienta de bienestar y convivencia positiva.

La dirección de la institución agradece especialmente al equipo de Psicología por hacer posible esta actividad tan significativa y a todos los participantes por su espíritu colaborativo.

Seguimos promoviendo experiencias que fortalecen el clima institucional y alimentan el alma.